domingo, 19 de abril de 2020
Derrière le visage d'une poupée coquette
segunda-feira, 10 de fevereiro de 2020
Um ensaio sobre a vulner(h)abilidade
sábado, 29 de março de 2014
Transitividade verbal: uma relação (amorosa) entre verbo e objeto
quinta-feira, 26 de dezembro de 2013
Facing the (real) pajama
quarta-feira, 1 de maio de 2013
La(s) máscara(s) que NO nos hace(n) falta
Él ya lo sabía, pero seguía intentando… aunque desde muy chico ya lo supiera, luchaba contra su propio destino.
Y así creció. El reloj tampoco paraba, mientras tanto el pequeño – ya no tan pequeño así – estaba aún más seguro de que la profecía se cambiaba en realidad. Sin embargo, había una trampa de las peores, que tenía que ver con una “solución” de corto plazo para su problema: él siempre tenía un plan B.
… lejos de cambiar su realidad, él creía que no merecía tener esa experiencia. Si todavía no hubo la oportunidad, ¿por qué ahora tendría de haber? Bueno… uno podría decir que sí, que la hubo, pero tampoco ha resultado bien, así que no vale la pena seguir con eso.
A lo mejor el pobre chico se la merecía, tras tanto aguardarla. De todos modos, seguía su camino tortuoso, cambiando de planes, logrando sus objetivos, pero no se olvidaba de aquella herida que llevaba en su pecho. Estaba silenciosa, pero allí, con él, y crecía.
Igual, él creció. Vivió. Si cualquiera le preguntara si él era feliz, él decía que sí. Aunque “con todo” lo que tenía al alcance de sus manos, nadie sabía el dolor que ese (des)afortunado tenía. No obstante, sabía que la gente le hacía daño sin tener en cuenta todo lo que él ya había vivido, todas sus frustraciones, sus planes... su plan A.
Ese plan A es una meta laboral, un viaje, una relación seria, un(a)… un sueño cualquier. Ese hombre es Juan, María, Ana, Marta, Paulo… cualquiera. Si tú te lo ves en eso, esté tranquilo…. ¡Ojalá fuera solo tú! Estamos (casi siempre) todos en eso.
IThauan dos SantosI
domingo, 24 de fevereiro de 2013
Goodbyes
Instead, most of the times, it makes us feel embarrassed and sad, but after that we realize we’re so different in so many ways, as if we’re different people.
quinta-feira, 14 de fevereiro de 2013
Epistemologia, metafísica e... emoção
terça-feira, 26 de junho de 2012
(In)desejável companhia
ILuan dos SantosI
terça-feira, 20 de dezembro de 2011
El ciclo de la vida

Es increíble como a la gente siempre le hace falta alguna cosa, ¿no? En serio, no creo que sea sólo la codicia, sino que una característica de las personas de seguir deseando algo más.
Uno piensa en A y lucha algún o muchísimo tiempo hasta que llegue allá. Sin embargo, cuando logra esto, se queda insatisfecho, y pronto empieza a desear B, y después C...
¿Eres así? Tranquilízate, hombre… no estás sólo.
Aún tengo duda sobre la naturaleza de esto, entonces sigo todavía sin todas las respuestas a mis preguntas. ¿Habrá el día en que me daré cuenta de que no me falta más nada? ¡Ojalá que sí!, porque a mí no me apetece morir buscando, si no todo el esfuerzo del camino no habrá merecido la pena.
A lo mejor tendré que reflexionar un rato más a ver si arreglo todo esto en mi cabeza. Mientras tanto, ya no me queda duda de que la cosa no está rota. Es así y ya está.
Lo que pasa es que tras un buen logro, nadie debe quitarse el sabor de la victoria. Aunque de buenas a primeras se lo olvidará y se marchará rumbo a otra meta, hay que fiarse en sí mismo y disfrutar de la superación de sus retos.
IThauan dos SantosI
domingo, 16 de outubro de 2011
Reflexão geométrica
ILuan dos SantosI
domingo, 9 de outubro de 2011
Inefavilização de um ideal: forma e conteúdo

Há alguns anos atrás esse blog foi criado. E com um propósito: o de ser um local onde os autores pudessem se expressar livremente. Toda e qualquer sorte de expressão, mas, sobretudo, seus ideais. Nascia, assim, o Ideal Inefável.
Inefável, porque partimos da premissa de que nem todos os pensamentos, nem todas as ideias, nem todos os devaneios, nem todos os ideais poderiam ser expressos por meio das palavras. Não obstante, todo o texto vir acompanhado de uma imagem que o possa apoiar. Que possa, de alguma forma, clarifical um ideal.
Dessa forma seguimos. E seguimos tratando e abordado de quase tudo: da poesia à prosa; do romance à ficção; da solidão ao amor. Sempre em uma perspectiva crítica, mas a partir da vivência pessoal. É o nosso toque especial.
Mas não escrevo para parabenizar, mas sim para problematizar. “Ideal Inefavel: pois nem sempre há uma explicação”. Será? Um ideal seria inefável, porque não tem explicação ou o seria por qualquer outra razão? Poderia sê-lo pelo simples fato de que o mesmo não quer ser explicado ou mesmo não merece explicação. Ou até porque o ideal por si só é auto-explicável e, logo, não faria sentido uma explicação. Não nos parece a metalinguagem ser um função linguística rica nesse contexto…
A partir dessa discussão, eu me questiono. Existiria um ideal inefável? Não haveria alguma forma de expressão, seja ela literária, artística, musical, enfim, que a abarcasse em sua plenitude. Prefiro ficar no âmbito da reflexão, uma vez que a resposta para tal indagação eu não a tenho. Mas após uma trajetória relativamente curta, porém expressiva, da existência desse espaço, fico com um indício de que tudo é passível de uma explicação, mesmo um ideal, à priori, dado como inefável. A questão, portanto, trata-se da forma, e não do conteúdo.
ILuan dos SantosI
sexta-feira, 23 de setembro de 2011
Aplicando mis estudios a un caso práctico

¿Por qué no intentar hacer un análisis de la teoría microeconómica de los agentes que viven el juego del Amor? Me di cuenta de que las personas involucradas siguen desconociendo sus actos, reglas y, sobretodo, las consecuencias asociadas a las probabilidades de sus elecciones, y por esto voy a reflexionar un rato.
Aunque sepa que esto suele resultar en grandes errores, a mí me encantaría llegar a un resultado óptimo, es decir, lograr el equilibrio paretiano en este juego desreglado. Sin embargo, necesito añadir y subrayar que no creo que sea posible llegar a grandes resultados prácticos. A lo mejor haré un esfuerzo y por fin miraré las conclusiones de este intento.
Lo que pasa es que la primera gran diferencia entre los supuestos de la teoría microeconómica y los del juego del amor es que aquí nadie es racional. En cuanto uno hace lo que le da la gana sin racionalizar mucho, el otro cambia sus planes y lucha en nombre del AMOR. No obstante, la teoría dice que los agentes son racionales y hacen las elecciones óptimas siempre.
Estoy seguro de que la más significativa distinción entre la teoría y el juego del amor trata de la información perfecta entre los agentes. ¡Ojalá fuera así! Mientras uno piensa sólo en sus propios beneficios, el otro sigue cambiando su vida y hace de todo para lograr el “éxito de la pareja”.
¡Qué putada! La vida es tan injusta. El gran reto de esto juego del amor es hacer con que los agentes piensen conjuntamente y, igual que muchos dicen, incluso hacer la vista gorda para muchos problemas se convierte en una tarea esencial.
No sólo QUERER, sino HACER son necesarios en esto juego. Más allá de la incertidumbre y de los riesgos, quizás un poco de emoción y ausencia de racionalidad sean grandes ingredientes extras de la salsa que endulza el juego.
Tras todo esto, sueño con tener la oportunidad de vivir este juego con más experiencia que la de mi último partido. Todavía queda mucho por aprender, pero en este juego sólo se aprende él que juega sin miedo de sufrir. De buenas a primeras me dio ganas de tener más práctica en este juego y, por lo tanto, preciso volver a jugar.
En cuanto al partido, no hay duda de que no es sencillo, pues está lleno de trampas. Voy a olvidar mis miedos y mis sufrimientos antiguos, además de hacer las cosas más al tun tun. A veces esto es necesario, liarse la manta a la cabeza y no tirarse la toalla tan pronto.
Ojalá que (ahora) mi media naranja se dé cuenta de que las cosas a menudo no son tan fáciles como deseamos.
Ahora rezo, pero sigo remando. Asimismo, no voy a echar margaritas a los cerdos, ni echar el agua al mar… Tampoco rizaré el rizo.
IThauan dos SantosI
sábado, 17 de setembro de 2011
Do latim às funções sintáticas

A vida é má. Sim, é verdade… não creio que você discordará de mim, a não ser que você ainda não tenha sofrido com ela: uma questão de tempo.
Que não me apontem como pessimista, mas se estamos fadados a sofrer com a vida, então seria determinista que fugimos de um futuro certo? Ao invés, tentamos encontrar a felicidade como forma de apaziguar uma trajetória cujo resultado já é dado... Não sei. Tampouco quero sabê-lo. Prefiro acreditar que tudo isso não passa de um devaneio. De uma elocubração.
Por hora me questiono sobre o que é ser feliz? Quem poderia me dizer? Seria alguém capaz? E o que é sofrer? Sofre quem chora, quem sente ou quem está calado? Ou os três? Ou nenhum? Seguir vivendo, é seguir sofrendo? Ou seguir sofrendo é seguir vivendo, portanto sofrer seria condição sine qua non para viver, bem como viver para sofrer?!?
Ser feliz, dessa forma, seria uma panacéia. Quem sabe uma utopia. Ou um estado – momentâneo – de espírito. Sigo acreditando na ideologia clássico-romântica, afinal “toda história (estória?) sempre tem um final feliz”. Eu sou otimista. Mas a vida é má.
Seria possível apenas viver em um fluxo contínuo, como a água que desliza por um rio e faz seu caminho de acordo com as pedras que surjem maré à frente? Talvez, Horácio estivesse certo quando em seu poema descreveu o carpe diem e, nesse sentido, planejar-se seria uma falha... No entanto, a tradição contemporânea nos afasta do mito, mas haveria alguma outra forma de se fitar em algo para continuar acreditando que sim, é possível? Que, quando bem velhinhos, poderemos olhar para trás e dizer que “valeu a pena” ter vivido e sofrido. E sofrido e vivido.
Se viver é sofrer, então quero viver. E se sofrer é viver, então quero sofrer. Conjunção subordinativa causal ou coordenativa conclusiva sempre me gerará dúvida, afinal nunca fui muito bom em funções sintáticas… Minha gramática, nem sei se a tenho mais, e nem seria preciso consultá-la, pois não há melhor experimento empírico do que quando se é o próprio objeto de análise.
quinta-feira, 8 de setembro de 2011
O prêmio
quarta-feira, 31 de agosto de 2011
Cognitive dissonance

segunda-feira, 15 de agosto de 2011
Os cinco (sem)tidos

Vejo a tua beleza faraônica e singular, no entanto estou cego em meio à penumbra.
Ouço a melodia da tua voz, entretanto permaneço surdo frente às sonoras notas musicais.
Respiro teu aroma pelos ares, contudo segue com as brisas de outrora tal fragrância.
Degusto dos teus beijos ávidos e calorosos, todavia sinto ainda placidez e frieza.
Acaricio tua pele macia com minhas mãos suaves, mas toco sem sentir o arrepio dos teus pêlos.
Estou cego em meio à penumbra, no entanto vejo a tua beleza faraônica e singular.
Permaneço surdo frente às sonoras notas musicais, entretanto ouço a melodia da tua voz.
Segue com as brisas de outrora tal fragrância, contudo respiro teu aroma pelos ares.
Sinto ainda placidez e frieza, todavia degusto dos teus beijos ávidos e calorosos.
Toco sem sentir o arrepio dos teus pêlos, mas acaricio tua pele macia com minhas mãos suaves.
ILuan dos SantosI
quarta-feira, 10 de agosto de 2011
Por ele...

Ambos sabiam o que temiam. Ele o escuro. Ela os ambientes fechados.
Cresceram brincando juntos naquele belo jardim e já faria treze anos que eles eram melhores amigos. Sua mães estudaram Letras na mesma Universidade e, como quase irmãs, mantiveram um contato muito próximo e intenso, razão pela qual a amizade entre seus filhos se tornava cada vez maior. Elas achavam que eles eram mais do que apenas amigos. Eles tinham certeza.
O sonho daqueles pais era que eles se casassem, selando, assim, os laços de eterna amizade entre as duas famílias. Para além dos desejos de seus pais, eles nutriam uma grande paixão calada. Selada. Mas conheciam um ao outro mais do que a si próprio.
Certa noite, já cansados de tanto brincar, resolveram conversar sobre seus medos. Ela estava certa de que teria a oportunidade para fazê-lo perder o medo do escuro, afinal ela não conseguia dormir com nenhuma luz acesa. Ele de fazê-la não ficar sem ar em ambientes fechados, visto que ele só se sentia seguro dormindo com a porta do quarto fechada.
Apostaram que ficariam trancados no quarto com a luz desligada naquela noite, de modo que ambos conseguissem superar seus medos. Seria um grande desafio, mas eles sempre se apoiavam e, dessa vez, não seria diferente. Ela entrou no quarto, ligou o abajur e se deitou no grande e confortável colchão onde dormiriam. Ele, ainda no quarto claro, entrou e deitou-se no mesmo colchão ao seu lado. Em seguida, e concomitantemente, ela desligou o abajur e ele chutou a porta. Estavam trancados e no escuro.
Conforme combinado, mantiveram-se suportando aquele desconforto até que pegaram no sono, não obstante, de mãos dadas. Ou melhor, ele…
Fez-se dia e os raios de luz já invadiam o quarto. Era de se estranhar que ela ainda não estivesse acordada, afinal não era ela quem não conseguia dormir com claridade? Ele, agora se sentindo muito mais corajoso e capaz de enfrentar tudo e todos, já ansiava por mais um dia de brincadeiras com a sua fiel companheira, quando, finalmente, olhou para ela. Soube que nunca mais a teria pelos jardins. Nem em sua vida. E não fazia ideia de como enfrentaria esse fato.
O fez por ele.
ILuan dos SantosI
sexta-feira, 5 de agosto de 2011
na dúvida: why?

Vou escrever em português, até porque nada como nossa língua mãe para nos fazer expressar tão bem…
Eu, definitivamente, queria saber o porquê de existir o AMOR. Não, eu não estou louco!
Estamos acostumados a ver filmes de romance no qual sempre há aquele tão esperado happy ending… porquê? Por que temos que acreditar e aceitar que “lá”, vai ter dado certo, que vai ter valido à pena?
Um casal de namorados, de marido e mulher, de amantes, de apaixonados, e mesmo de amigos deveria partir de experiências compartilhadas iguais. Sim, é isso mesmo. Talvez assim eles tivessem as mesmas conquistas, decepções, lágrimas, sorrisos, desejos, aversões. E melhor do que tudo: as mesmas percepções.
É justamente por não ser assim que muitos afirmam estar “aí” a razão do jogo. Do difícil. Do inalcançado.
… e o jogo continua. e partidas sucedem partidas. e o adversário vira parceiro… ou enemigo.
“Aqui” você se dá conta de que o tempo passou. E que você tão apenas jogou. Pobre vencedor que antes tivesse pensado menos em estratégias e arriscado mais. Feliz perdedor que viveu. Sentiu.
Entre pronomes interrogativos e demonstrativos eu rogo que não seja assim. Que um A seja um A, e que, igualmente, um B seja um B. Ser transparente é melhor. É mais fácil, pois exige menos estratégia, menos esforço a cada partida… e mais calor, mais desejo.
É ser mais sincero.
E não digo com relação ao outro, mas consigo próprio.
IThauan dos SantosI







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